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¿Cómo contar tu proyecto a los demás?

Los siete pasos que debes seguir para conseguir tu objetivo.

Uno de los mayores retos a los que nos enfrentamos cuando tenemos que vender nuestro proyecto en público es saber contarlo a los demás de una manera adecuada, clara y atractiva. Tienes todos los datos revisados, tienes tu resumen perfectamente estructurado, tienes tu presentación, tus gráficos, tus tablas... Pero te falta lo más importante y decisivo: tu voz. Si no cuidas este aspecto, parecerás un auténtico patán. Y, como queremos evitarlo, seguiremos siete sencillas pautas:

 

  1. Segmenta

...y vencerás. No intentes resumir todo tu proyecto en una sola frase interminable. Se llenaría de enrevesadas oraciones subordinadas, dispersaría la atención de tu público y, lo más importante, te ahogaría antes de llegar a la primera coma. Estructura tu discurso en frases cortas, directas y asequibles para tu aparato fonador. No hay nada más feo que quedarse sin aire o atragantarse en mitad de una frase.

 

  1. Musicaliza

La estructura del discurso hablado se asemeja a la de una obra musical. Tiene sus diferentes ritmos, dinámicas, timbres y alturas. No hables de una manera monótona, ni tampoco demasiado apurada. Enfatiza y subraya las palabras importantes subiendo el tono o el volumen de tu voz. Cada frase puede “interpretarse” de diferentes maneras, por lo que  deberías probar diferentes entonaciones y cadencias para finalmente elegir la que mejor se adecue a tu objetivo.

 

  1. Vocaliza

Quizás uno de los puntos más importantes, y al que menos atención prestamos. La voz no es un flujo continuo y uniforme que sale desde los pulmones al exterior. Al contrario, pasa por diferentes “obstáculos” que ayudan a crear sonidos muy diferentes entre sí. Tenemos una lengua, unos dientes y unos labios que sirven para dicho cometido. El problema es que no los ejercitamos lo suficiente. Trabájalos y conseguirás una articulación más clara y una dicción mucho más correcta.

 

  1. Limpia

...fija y da esplendor, como la Real Academia de la Lengua. Cuida tu vocabulario (ni demasiado pretencioso ni demasiado coloquial), “neutraliza” tu acento (intenta eliminar rasgos dialectales o expresiones idiomáticas) y, lo más importante, elimina por completo los latiguillos... O sea, ¿me entiendes?

 

  1. Adáptate

En la naturaleza suele sobrevivir el que mejor se adapta a su medio ambiente. Aquí también. No es lo mismo presentar un proyecto de pie ante un gran auditorio que sentado en una sala de reuniones. Debes adaptar el volumen general de tu discurso, el ritmo y cadencia de tus frases, e incluso tu registro de la lengua (más culto/serio, más cercano/amable, más coloquial/divertido).

 

  1. Globaliza

Aunque lo más importante es tu voz, debes acompañarla con tus gestos y tu actitud corporal para comunicar de una manera global. Debes mirar directamente a tu interlocutor (ni al suelo, ni al espacio en blanco, ¡ni mucho menos de reojo!), gesticular de forma natural (no fuerces la sonrisa ni enfatices en demasía el movimiento de las manos) y evitar tics (como tocarse el pelo/la barba/las gafas, taparse la boca o morderse el labio inferior). Todo lo que hagas tiene que reforzar tu discurso, nunca distraer al que te está escuchando.

 

  1. Practica

Una y otra vez, especialmente si es la primera vez que vas a presentar tu proyecto. No dudes en practicar en casa, pedir consejo a otras personas e incluso grabarte. Revisa todos y cada uno de los puntos anteriores. Los aspectos a corregir siempre se ven mejor desde una cierta perspectiva.

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